Curas, monjas, frailes y militares, ocupan una parte importante dentro de la versificación erótico burlesca. Hemos optado por escoger aquellos considerados como más representativos por su contenido y jocosidad.
Del Diccionario Secreto,I, de C. J. Cela –Alianza Alfaguara,1975- a resaltar estas letrillas anónimas de finales del Siglo XVIII,
Los cojones del cura
de Almendralejo,
le pesan veinte arrobas
sin en pellejo.
Los cojones del cura
de Tarancón,
que abulta cada uno
como un melón.
Los cojones del cura
de Villalpando,
los llevan cuatro bueyes
y van sudando.













