domingo, 11 de febrero de 2018

Vida religiosa - relato erótico


Al salir del seminario de formación, ya tenía en claro que mi ordenación había sido un brutal error. El desencanto surgió durante los primeros dos años de estudio. Un estricto cerrojo de vigilancia se había instalado alrededor de los aspirantes para impedir que saliéramos de noche en busca de mujeres, y nos obligaba a silenciosos ejercicios manuales todas las noches entre las sábanas. Al finalizar mis estudios me habían asignado a un retiro en el Convento de las Hermanas del Huerto.

Una esposa insatisfecha - LaeticiaGonzalez



Hola Lili, cómo les fue en su viaje, entró preguntándome a modo de saludo, yo me abalancé hacia él, y lo besé en la boca, estaba sola, mis hijas estaban jugando en el patio con sus amigas, me pegué a él como un náufrago a un madero, y mientras lo besaba y sin decir palabra lo empecé a desnudar, sorprendido, empezó a recorrer con sus manos mi cuerpo,  no necesitaba desnudarme, solo tenía una camiseta larga y nada abajo, la levantó rápidamente y yo inmediatamente quedé desnuda. 

Sexo desenfrenado en la obra de la feminista Joan Semmel


Hoy en día, esta pintora neoyorkina es conocida principalmente por sus particulares autorretratos, pero hace cuarenta años su carrera despegó en el barrio del Soho con una muestra que despertó de su letargo machista a todos los críticos y le convirtió en la reina del erotismo  de Manhattan. 
Semmel era una joven rompedora de su generación, aunque aún no era consciente de ello cuando llegó a España tras finalizar sus estudios en la Art Students League de Nueva York. La luz, la alegría y el movimiento cultural que se vivía en las grandes capitales, atrajeron a esta pintora hasta la península para vivir en primera persona el expresionismo abstracto, hasta que en 1970 decidió volver a su ciudad.

jueves, 1 de febrero de 2018

Mujeres desnudas - Elvira Lindo

 

Escribir es mirar, o la excusa para mirar. Todos aquellos que vivimos del cuento deberíamos mirar hasta que nos dolieran los ojos. Yo justifico mi entrometida curiosidad diciéndome a mí misma que lo hago por ustedes. Por contárselo a ustedes, por ejemplo, me entrego sin reservas a la observación de los cuerpos femeninos en los vestuarios del gimnasio. En España los cuerpos de las mujeres ofrecen una monótona diversidad, nos parecemos mucho. Aquí, en Nueva York, el abanico de la desnudez es una fiesta. Aquí he aprendido a mirar sin que se note. Estudio, por ejemplo, los cuerpos de las negras. No hablo del estereotipo de la negra obesa, no, mis negras, las que ven mis ojos cada semana, son fastuosas. Una de ellas, la más joven, se aplica crema en el pecho mirándose al espejo: su carne es tan prieta que parece que está untando cera en una figurita de ébano. No hay pudor, casi nadie lo tiene. Mi joven negra lleva un tanga que le deja al aire un culo que se curva hacia arriba de tal manera que uno podría dejar encima una taza de café. Hay otra negra en el espejo contiguo, tiene una toalla enrollada en el pelo como si fuera un turbante, no sé si es consciente de que es una diosa, pero se comporta como tal. Se pinta los labios de rojo y sonríe al espejo para limpiarse el carmín que le ha manchado en los dientes. 

martes, 30 de enero de 2018

Cómo reconocer una película porno, según Umberto Eco


"No sé si habréis tenido nunca la experiencia de ver una película pornográfica. No me refiero a películas que contienen elementos de erotismo, aunque sean ultrajantes para muchos, como por ejemplo, El último tango en París. Me refiero a películas pornográficas, cuya única y verdadera finalidad es provocar el deseo del espectador, del principio al final, y de un modo que, con tal de provocar este deseo con imágenes de apareamientos variados y variables, el resto cuente menos que nada. 

lunes, 29 de enero de 2018

Cómo masturbar a una mujer - Lincy Acosta

Hablemos de lo que deben tener en cuenta para arrancar: manos limpias, uñas cortas y una vagina lubricada.
¿Cómo se logra esto último sin estimular el clítoris? Sencillo: tocar, besar, promover cercanía entre los cuerpos (con ropa y sin ella), hacer que sientan el pene erecto y transmitir emociones. Que ella sepa qué es lo que quiere hacer.

sábado, 27 de enero de 2018

Curas, monjas, frailes y militares - letrillas anónimas de finales del Siglo XVIII,



Curasmonjas, frailes y militares, ocupan una parte importante dentro de la versificación erótico burlesca. Hemos optado por escoger aquellos considerados como más representativos por su contenido y jocosidad.

Del Diccionario Secreto,I, de C. J. Cela –Alianza Alfaguara,1975- a resaltar estas letrillas anónimas de finales del Siglo XVIII,

Los cojones del cura
de Almendralejo,
le pesan veinte arrobas
sin en pellejo.

Los cojones del cura
de Tarancón,
que abulta cada uno
como un melón.

Los cojones del cura
de Villalpando,
los llevan cuatro bueyes
y van sudando. 

Seguidillas y coplas (siglos XVI y XVII)


Las seguidillas y copla aquí recogidas, corresponden a autores anónimos (siglos XVI-XVII),

A Tendilla se parte    

la niña bella
el galán no a Tendilla    

sino a tendella.

¡Ay, Jesús que me mata!    

¡Quítenme este hombre,
que huele a marido    

toda la noche!

Divina Belisa,    

niña de perlas,
déjame que te ensarte,    

no te me pierdas. 

miércoles, 24 de enero de 2018

Preludio Carnal - Robert Sermaise - descargar libro


Todo el mundo sabe que de ciertas novelas eróticas, en particular de aquellas que se firman con seudónimo, se dicen muchas cosas. Por ejemplo, cuenta la leyenda en torno a Preludio carnal que su autor abandonó un día el manuscrito en la puerta de un editor y nunca más dio señales de vida. Se cuenta también que una primera tirada, muy discreta, se agotó en pocos días y que fue, en la segunda mitad de los años cuarenta, el libro secreto del que más se habló.

Por qué algunos hombres poderosos se creen con derecho a masturbarse delante de sus compañeras - Rita Abundancia

Dentro de la oleada de abusos sexuales que están saliendo a la luz, existe la figura del masturbador, ese que piensa que no está haciendo nada malo, puesto que ni siquiera toca a sus víctimas. Analizamos con expertos la psicología de estos actos abusivos.

viernes, 19 de enero de 2018

Pablo Gallo: El libro del voyeur - 25 ilustraciones

El pintor de origen burgalés Pablo Gallo publica en Ediciones del Viento un libro con 69 dibujos acompañados por textos de consagrados escritores

El ‘Libro del Voyeur’ (Ediciones del Viento) de Pablo Gallo, un libro de contenido amoroso, erótico y sensual, con dibujos del pintor y dibujante y creador de vídeos, y 69 textos de autores muy diferentes, de todo el país. Este jueves, trece, se presenta a las 20 horas en la librería Arenas de A Coruña. El reportaje siguiente se publicó en el ‘Diario de Burgos’. Pablo Gallo ha sabido crear una expectación especial en torno al libro: es un trabajador entusiasta e indesmayable.

domingo, 14 de enero de 2018

Las luces y sombras de las 5 posturas más populares en la cama

"Postureo" puro y duro: toda la verdad y datos curiosos que quizás no sabía

¿Sabía que los orangutanes con un miembro casi diminuto son capaces de muchas más posturas que los humanos? Por no hablar de que pueden practicarlas colgados de un árbol. Lo cuenta Jared Diamond, profesor de Geografía de la Universidad de California en Berkeley, en su obra Why sex is fun. El acto, relata, puede durar hasta 15 minutos, un tiempo récord comparado con los cuatro minutos de media en nuestra especie. Pero eso no nos impide divertirnos, y mucho, postureando en la cama, o donde se tercie.

miércoles, 10 de enero de 2018

Frutal - Arabella Salaverry

Nací en el trópico
soy frutal sin estaciones
Me averano a pura voluntad de mis sentidos.
El cuerpo
se me llena con olor a mandarina.
Presiento en cada pecho
un sabor distinto:
el derecho es maracuyá
y el izquierdo
un leve recuerdo a carambola
en los brazos
y sobre todo en las axilas
se me refugia
un aroma a mango trasnochado.
En la curva de las nalgas
queda un resabio a guanábana madura.
La papaya se me afinca
en la redonda suavidad del vientre.
Por los muslos me sube presurosa
la presencia indiscutida del caimito
y remata en el punto exacto de mi sexo
donde presiento que convergen todos los sabores

jueves, 4 de enero de 2018

Larry Flynt, el último rey del porno - Pablo Ximénez de Sandoval


Todavía en plena forma, pionero del porno duro, dueño de un imperio mediático e icono de la libertad de expresión en Estados Unidos, en este encuentro vuelve a ajustar cuentas con el sector más pacato de su país, que arremetió contra él hace décadas.

EN ESTADOS UNIDOS es un derecho constitucional reírse de cualquiera y de su madre. O de los dos a la vez, gracias a Larry Flynt. Fundador del impero del porno Hustler. Superviviente de una vida de excesos. Parapléjico  por un atentado. Su nombre es sinónimo de incordio de políticos. Pervertido de profesión e icono de los derechos civiles, Flynt es un personaje irrepetible en cualquier otro lugar que no sea Estados Unidos. Estamos ante un icono norteamericano.

La fascinación francesa por el culo - Lluís Uría


Un programa del canal de televisión Artey varios libros devuelven al primer plano el culto a las nalgas del canal cultural Arte

Que en Francia se evite pudorosamente la palabra culo –y se prefiera hablar de fesses, nalgas– no significa que esta sulfurosa parte del cuerpo humano, más humana que cualquier otra, no ejerza una inconfesada fascinación entre los franceses. A fin de cuentas, ¿no fueron ellos quienes popularizaron en el siglo XVIII los cul-postiches, los culos postizos, ese armazón con el que las mujeres, previamente embutidas en el corsé, paseaban unas prominentes posaderas? ¿No fue acaso una francesa, Brigitte Bardot, la que escandalizó en 1963 a toda Europa –es decir, toda la que pudo ver la película de El desprecio– al pronunciar la ya célebre frase: Et mes fesses, tu aimes mes fesses?