Por una vez al menos la literatura ha engendrado con
Fanny Hill una obra en la que el libertinaje y la poesía se hallan tan unidos
entre sí como alejados de la obscenidad y el mal gusto.
Novela escándalo, el libro de John Cleland
(1703-1789), publicado hace más de doscientos años, sigue proclamando la
perpetuidad de la gran escritura, ese resorte único a través del cual la vida y
sus secretos, la sensualidad y la alegría, se transforman en ritos de la más
elevada virtud. En efecto, para Fanny Hill, el sexo, raíz y vestíbulo de la
santidad, no es sólo un espasmo del desenfreno, sino que representa lo que es
por encima de todo: el arquetipo divino, el gran conocimiento, la respuesta de
una incógnita que únicamente la belleza y el amor descubren y magnifican.
Es considerada como la primera prosa pornográfica
inglesa, y la primera pornografía que usa la forma de novela. Es uno de los
libros más perseguido y censurado de la historia, y se ha convertido en
sinónimo de obscenidad.
Esta novela se ha adaptado múltiples veces en el cine,
como en "Los burdeles de Paprika", de Tinto Brass.